Jesucristo vive, Él vive y nos ama, con un poder eterno y santo y puro y eterno e inmortal, incomparable para todo ser humano mortal.

Jesucristo, es la eternidad de Dios el Eterno Padre, aquí, en la tierra.

Jesucristo, es el poder eterno y divino y perfecto e inmortal de Dios. Jesucristo existe, y, a la vez, es la conciencia misma del universo. En otras palabras, Jesucristo existe, y, a la vez, no tiene existencia, en el principio.

Jesucristo es la voz nacida de la eternidad, que es el principio y poder de todas las cosas.

Cristhian A. Nuñez